La bioenergía de sus emociones

LA BIOENERGÍA DE SUS EMOCIONES:

La formación bioenergética de sus emociones puede tomar varias formas, así como alojarse en diferentes partes del ser humano (desde el cuerpo energético correspondiente hasta su cuerpo físico).

Los pensamientos, como parte de la actividad de nuestra mente en continuo movimiento, se manifiestan como “relámpagos de energía de luz” (o vibraciones de cierta frecuencia).

De igual manera, las emociones, que por cierto están siempre presentes, se manifiestan como “bolas de energía” que pueden ser pasajeras -̶ es decir, que van y vienen según nuestras emociones del momento ̶ o permanecer, cuando son parte del bagaje emocional de nuestra personalidad (usualmente estas últimas se presentan como “bolas de energía” de mayor tamaño).

Cabe mencionar que estos “relámpagos o bolas de energía” tienen color, textura, forma y movimientos (vibraciones) que no sólo pueden ser percibidos por el sanador; hay pacientes que me han llegado a comentar que pueden “ver y tocar” sus emociones…

Ubicación de las emociones y de los pensamientos

Así como las emociones y los pensamientos tienen forma, tienen también ubicaciones que pueden variar dependiendo de su naturaleza; sin embargo, lo normal desde un punto de vista bioenergético es que se ubiquen dentro del cuerpo que les corresponde (cuerpo astral o causal).

Estas energías interactúan entre ellas (pensamientos, ideas y emociones), con nosotros (personalidad, sentimientos, emociones) y con los demás (juicios, conceptos y emociones).

Después de formarse a nivel bioenergético dentro de los cuerpos áuricos, se pueden materializar de varias formas, pudiendo tener repercusiones positivas o negativas tanto sobre sus propias condiciones (emociones, pensamientos, sentimientos, etc.) como encarnarse, es decir, alojarse dentro de algún órgano, glándula, tejido o cualquier otra parte de nuestro físico, pudiendo ocasionar entonces dolores y enfermedades.

Materialización de las emociones y de los pensamientos

Si bien las emociones y los pensamientos nacen fuera de nuestro cuerpo físico, su interacción se vuelve totalmente física cuando se comunican. Esta comunicación se puede dar, por ejemplo, dentro de nuestro cerebro a nivel neuronal (actividad cerebral del pensamiento); a nivel emocional, con las características propias de cada emoción (por ejemplo, el miedo que se refleja en sudoración, alteración de la respiración y cambios químicos y fisiológicos), o ambos, a través de nuestros sentidos y órganos como se puede apreciar en nuestros gestos o cuando hablamos (gritamos, lloramos, nos alegramos, etc.)

 

Tipos de materialización de las emociones y de los pensamientos

Todas estas manifestaciones se hacen totalmente presentes y tangibles (se materializan), ya que el sanador puede ver, tocar y comunicarse e interactuar con estas manifestaciones bioenergéticas.

Éstas se pueden presentar en varias condiciones energéticas:

Cordones: Hablamos de cordones energéticos cuando existen emociones y/o pensamientos que siguen ligados a algún acontecimiento particular del pasado (a veces inclusive proviniendo de vidas pasadas), pudiendo generar desequilibrios como traumas o fobias.

Escudos: Los escudos energéticos suelen ser reacciones energéticas de protección que se crean como respuesta a emociones negativas del pasado; si bien la intención inicial es de protección, suelen ser terriblemente limitantes para el desarrollo del Ser; suelen manifestarse como miedos o agresiones (la necesidad de impedir que me hagan algo que pudiese causarme daño).

Imágenes mentales: Éstas son manifestaciones energéticas creadas (a nivel del cuerpo mental) por la misma persona, conforme a sus propias experiencias y aprendizajes, y suelen ser condicionadas por el entorno familiar o social (incluyendo religiones, filosofías, economía, etc.). Dentro de estas imágenes están por ejemplo lo que solemos calificar como prejuicios o auto-desvaloración (imágenes que la mayoría de las veces no son reales sino que corresponden a nuestra propia y limitada visión).

Mensajes mentales: También nacen a nivel del cuerpo mental y son creadas de la misma forma que los escudos y por las mismas razones. Sin embargo, no son estáticos como éstos, sino que son proyectados hacia el entorno externo de la persona (solemos explicar este fenómeno como que “no hay química”, ya que la mayoría de las veces se manifiesta a nivel energético y nos resulta difícil expresar o verbalizarlo de forma clara).

 

CONCLUSIÓN

Las emociones y los pensamientos al poder ser identificados bajos sus varias formas, nos permiten (a los sanadores) hacer una lectura de su contenido (diagnóstico).

Este diagnóstico tiene la ventaja de no requerir verbalización de parte del paciente.

Se puede además ir a la raíz del desequilibrio ya que la información rebasa el nivel de conciencia del paciente.

Finalmente, el sanador, al interactuar con esta energía, podrá influir sobre estas para recuperar el balance adecuado a un bienestar físico o emocional.

Ver el siguiente artículo: ¿Qué se hace en una Psicoterapia Bioenergética?

¿Estrés, ansiedad, depresión, traumas, fobias, adicciones, penas, pérdida del sentido de la vida…?

Pascal: 044 55 5404 97 17 / 5635 1172

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